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📍 Medellín, 2 de julio de 2025 – En Colombia, solo el 27% de la población accede a productos de crédito, una herramienta clave para avanzar en proyectos de vida como el estudio, el emprendimiento o la compra de vivienda. Sin embargo, el uso irresponsable de estos instrumentos ha generado una silenciosa ola de sobreendeudamiento que afecta a miles de personas cada mes.

Según datos de Go Bravo, una plataforma especializada en rehabilitación financiera, más de 56.000 colombianos en mora buscan cada mes apoyo para salir de sus deudas y recuperar su estabilidad económica. En promedio, estas personas cargan con deudas de 35 millones de pesos, principalmente originadas por la sobreutilización de tarjetas de crédito.

“El crédito no es el problema. Es, de hecho, una herramienta fundamental para el progreso personal y familiar. El verdadero desafío es que muchas personas acceden a él sin contar con los conocimientos ni un plan para manejarlo de forma responsable”, explica Camilo Quiñones, Co-Country Manager de Go Bravo Colombia.

En respuesta a esta crisis, Go Bravo ha implementado el programa Héroes Bravo, una iniciativa que combina asesoría financiera personalizada, negociación con acreedores y planes de pago ajustados a la realidad de cada usuario. Gracias a este modelo, cerca de 13.000 colombianos han logrado rehabilitarse y reconstruir su historial financiero, y más de 84.000 casos han sido acompañados en América Latina.

La plataforma celebró recientemente en Medellín la ceremonia de graduación de nuevos “héroes”, personas que completaron su proceso de rehabilitación con éxito. El evento busca no solo reconocer el esfuerzo individual, sino también visibilizar un problema estructural que pocas veces ocupa un lugar prioritario en el debate económico: millones de personas atrapadas en deudas impagables, reportes negativos y desinformación financiera.

A pesar de que en Colombia hay más de 37 millones de adultos con algún producto financiero, menos de 10 millones tienen acceso a un producto de crédito activo, según cifras de Asobancaria. Esta brecha refleja una alarmante falta de educación financiera, que pone en riesgo la inclusión y el progreso económico de millones de personas.

“No debemos estigmatizar a quien está en mora. Muchos quieren pagar, pero no tienen las herramientas ni los hábitos adecuados. Por eso, verlos graduarse y retomar su vida económica nos llena de esperanza”, agrega Quiñones.

Desde Libreta de Apuntes, resaltamos el valor de este tipo de iniciativas que demuestran que la educación financiera sí transforma vidas. La historia de los “héroes Bravo” es también una llamada de atención a gobiernos, bancos y ciudadanos para avanzar hacia un sistema financiero más justo, informado e incluyente.

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