Queridos Apuntadores,
Terminamos esta semana con una sensación incómoda: la de ver cómo un gobierno que prometía diálogo, participación y reformas estructurales, ha pasado a la confrontación verbal, la ilegalidad y el uso del poder estatal para imponer su voluntad.
En las últimas horas, el gobierno del presidente Gustavo Petro ha cruzado un umbral preocupante. Ante el naufragio legislativo de sus reformas —en especial la de la salud— y la falta de mayorías para sacar adelante la consulta popular, ha optado por una estrategia cada vez más agresiva: la del madrazo, la amenaza y la ilegalidad.
El presidente ha insultado al presidente del Congreso, Efraín Cepeda, lo ha tildado de «mucho HP», ha atacado a medios de comunicación como Caracol y RCN con amenazas veladas sobre el uso del espectro, y ha avalado —con su presencia y recursos públicos— la instalación de comités en defensa del “sí” a una consulta que ni siquiera ha sido aprobada por el Senado ni por los órganos electorales. Todo esto, en abierta violación de las normas electorales.
🧠 Cuando no hay ideas, se recurre al madrazo
En paralelo, la Corte Constitucional suspendió la investigación del Consejo Nacional Electoral contra su campaña, lo que podría interpretarse como un nuevo avance en su control institucional. Y la Procuraduría, a pesar de la evidente inhabilidad de su jefe, emitió un concepto favorable a la reforma pensional, alineado con el gobierno.
Mientras tanto, el Catatumbo sigue en manos de grupos armados y el Gobierno decide levantar el estado de conmoción interior, sin haber recuperado el control territorial.
¿Entonces para qué se decretó?
🧾 Un estudio clave: “Crónica de una reforma sin mayorías”
En este contexto, conversamos con María Jimena Escandón, coautora del estudio “De la coalición a la consulta”, elaborado por Escandón Abogados y Orza. El análisis concluye que el gobierno no tiene los votos en el Senado para aprobar la consulta y que la campaña que se está montando alrededor de ella no busca una verdadera participación ciudadana, sino crear condiciones para la próxima campaña electoral al Congreso.
Las preguntas propuestas para la consulta son vagas, dirigidas, inconstitucionales y en varios casos innecesarias, porque ya están reguladas. Se trata de un mecanismo populista que busca polarizar al país y forzar la aprobación de reformas que no tienen ni sustento técnico ni respaldo político.
📺 Reflexión papal y periodismo: lo que Francisco nos recordó
En medio del escándalo político, vale la pena cerrar esta edición con una reflexión del Papa Francisco, quien falleció esta semana. En una de sus intervenciones habló de los cuatro pecados del periodismo: la desinformación, la calumnia, la difamación y la «coprofilia» (el gusto por lo sucio y escandaloso). Una advertencia válida para todos, especialmente para quienes tenemos el privilegio de comunicar.
🧩 ¿Y ahora qué?
Si la consulta no pasa, ¿decretazo? Si se impone, ¿será legítima? Si se cae, ¿qué le queda al presidente?
Y sobre todo: ¿cómo se reconstruye un país gobernado a punta de groserías y sin respeto por la ley?
La próxima batalla no será en el Congreso, ni en la Corte. Será en las urnas de 2026. Y empieza ya.
📌 Descarga el estudio
“De la coalición a la consulta. Crónica de una reforma sin mayorías”