Comparte:

Apuntadores,

El sector eléctrico colombiano está enfrentando una crisis que podría derivar en racionamientos en varias regiones del país. 

La Superintendencia de Servicios Públicos ha solicitado a empresas generadoras de energía suministrar electricidad a AIR-E, la empresa encargada de la distribución en Atlántico, Magdalena y Guajira, sin que esta tenga la obligación inmediata de pagar por el servicio. 

Esta medida, basada en un dudoso principio de «solidaridad», ha sido ampliamente criticada por expertos del sector, incluyendo al exministro Amilkar Acosta. 

Un problema de fondo

AIR-E fue creada en el gobierno de Iván Duque para mejorar el suministro de energía en la región Caribe, pero hoy está intervenida por la Superintendencia debido a su insolvencia. 

En un giro preocupante, la entidad que la administra está tomando decisiones regulatorias que la benefician directamente, generando un conflicto de intereses sin precedentes.

El problema no es exclusivo de AIR-E. Existen deudas multimillonarias que el Gobierno no ha saldado con las empresas distribuidoras, incluyendo 2.8 billones de pesos en subsidios a los estratos 1, 2 y 3; $ 2.8 billones más por la opción tarifaria prometida en la pandemia y $ 1.2 billones en cartera morosa del sector oficial. 

En total, el déficit alcanza los 7.2 billones de pesos, comprometiendo la liquidez de todo el sistema.

El riesgo de un apagón financiero

Si las comercializadoras no pueden pagar a los generadores, estos también entran en crisis. 

Como advirtió XM, la empresa que opera el sistema interconectado nacional, esta situación podría generar un efecto dominó que termine en racionamientos energéticos. 

La Superintendencia reconoce implícitamente este riesgo al forzar a las generadoras a seguir suministrando energía sin garantías de pago.

Soluciones que no llegan

El Ministro de Hacienda se comprometió a abonar un billón de pesos entre enero y abril, pero el giro de ese monto, que es insuficiente, no se ha cumplido. 

Una posible salida sería que el Gobierno certifique la deuda y permita a las generadoras obtener financiamiento bancario con base en esos documentos, pero ha mostrado reticencia a dar este paso.

Por otro lado, el problema de las tarifas sigue sin resolverse. La Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), responsable de ajustar los precios y promover la generación, está inoperante debido a la falta de nombramientos de sus miembros por parte del Presidente Gustavo Petro. 

Mientras tanto, la oferta de energía crece a un ritmo insuficiente frente a la demanda, lo que garantiza que los precios seguirán en aumento.

Un sector en jaque

La crisis eléctrica no es solo un problema de AIR-E. Es un reflejo de la falta de pagos del Gobierno, de una regulación errática y de una incapacidad para garantizar una oferta energética suficiente. 

Si no se toman medidas urgentes, el «chuchú» del sector eléctrico podría llevar a racionamientos masivos y a un incremento aún mayor en las tarifas.

Seguiremos informando.

Buen fin de semana,

Ricardo Galán
Libreta de Apuntes

Comparte:

Deja una respuesta